Agricultura orgánica: ¿reduce los gases invernadero?

Imagen: organic-market.info

La mayoría piensa que sí sin cuestionarse demasiado. Pero el tema no es tan simple: la reducción no es ni tanta ni tan poca. Los elementos a considerar son numerosos por lo que la definición no es ni tan directa ni tan fácil.

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La primera conclusión que surgiría de un análisis sobresimplificado del tema es que, efectivamente, la agricultura orgánica reduce la producción de gases invernadero a través de la absorción del anhídrido carbónico (CO2) por las plantas y de su retorno mayoritario a la tierra mediante la fertilización con residuos orgánicos y mulches. Obviamente, si optamos, en cambio, por la agricultura convencional con una fertilización química ese retorno del carbono al suelo no existe y, además, el uso de energía para la síntesis de los fertilizantes químicos en grandes cantidades termina de una forma u otra perjudicando a la atmósfera. Esto aún sin considerar el alto efecto invernadero de los gases nitrosos de la descomposición de los nitratos usados como fertilizantes en las explotaciones convencionales.

Ademas, desde un punto de vista ecológico, si consideramos los perjuicios que el exceso de fertilizantes sintéticos provoca a la estabilidad del suelo, a la contaminación de los cursos de agua y a la eutrofización de las cuencas lacustres o marinas donde esas aguas contaminadas – en especial con nitrógeno – vuelcan, el perjuicio a la ecología de la agricultura convencional frente a la orgánica es innegable.

No obstante, si hilamos un poco más fino y tomamos en cuenta la energía directa e indirecta necesaria para la incorporación de los fertilizantes orgánicos al suelo en explotaciones orgánicas extensivas – en especial si aspiramos a rendimientos de alimentos por hectárea equiparables a los convencionales – con la consiguiente energía mecánica necesaria para llevar a cabo las tareas culturales orgánicas, veríamos que la diferencia en emisión de gases entre ambos sistemas agrícolas ya no es tan notable. Esta es la posición expresada en un reciente artículo en The Guardian, uno de los tantos que últimamente tratan de minimizar los beneficios de la agricultura orgánica, en el que tacha de prematura la conclusión a la que llegan usualmente institutos fuertemente pro-orgánicos como el Rodale, la FAO y docenas de otras publicaciones y trabajos de investigación.

El autor del artículo en cuestión también critica al National Organic Program – el NOP del USDA – de excesiva laxitud por recomendar en lugar de exigir – según él – las prácticas de manejo agrícola orgánico necesarias para promover el secuestro de carbono.

Obviamente, hay una gran diferencia en ecología entre una pequeña granja orgánica de una hectárea que trabaja el suelo con un arado tirado por un animal de carga, y una explotación orgánica extensiva con el equipamiento mecánico necesario para llevarla a cabo de manera eficiente. Ya allí hay una diferencia en emisiones, y esto entre unidades productivas ambas orgánicas. Pero si comparamos a esta última con la misma granja manejada en forma convencional, la diferencia en materia de producción de gases invernadero entre ellas si bien puede no ser tan grande como decimos indiscriminadamente los orgánicos, no es para nada despreciable.

Además, como decimos más arriba, la diferencia en materia ecológica es innegable.

Quizás nosotros sobredimensionemos algunas de las conocidas virtudes de la agricultura orgánica, creyendo que cuanto más las mencionamos más convencidos estaremos de las mismas sin necesidad de prestarles suficiente atención a cómo las aplicamos en la práctica. Y de esta manera nos exponemos a los reproches frecuentemente interesados de sus críticos, como en el caso del artículo mencionado más arriba.

Ing. Jorge Casale, Editor RedSustentable.org

Sobre Jorge Casale 211 Artículos
Ingeniero Químico, Univ. de Buenos Aires M.S. en Tecnología de Alimentos, Univ. de Georgia, EEUU Miembro del Comité de Normas, IFOAM (Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Orgánica) Miembro Fundador MAPO (Movimiento Argentino para la Producción Orgánica) Editor del blog sobre producción orgánica y sustentabilidad: www.allorganics21.blogspot.com Ex-Director Técnico CITIL (Centro de Investigaciones de Tecnología Láctea) y Ex. Coordinador Centros de Investigación, INTI, Argentina Primer productor y exportador argentino de prendas para bebe en algodón orgánico.

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