FIIS: 1er. Encuentro en Buenos Aires

FIIS – Festival Internacional de Innovación Social – 1er. Encuentro en buenos aires

El jueves 30 de octubre ppdo. se realizó el primer encuentro de este interesante movimiento con emprendedores sociales que hacen cosas innovadoras en un proceso de cambio social. El espíritu que los anima es lograr avances económicos y sociales en un entorno de cooperación que, sin olvidar los objetivos económicos de las actividades empresariales dejan de lado egoísmos que impidan la valorización de los objetivos sociales por sobre el espíritu exclusivo de lucro.

fiis-2014

El festival se desarrolló bajo la innovadora estructura de alternancia entre elaboración intelectual y música, dado que ambas forman parte de una humanidad completa, en el marco de una pequeña feria de productos de manufacturas sustentables.

El evento tuvo lugar en el Auditorio Buenos Aires del Centro Cultural Recoleta. Fue el primero en Argentina (después del tercero en Chile) en el que participaron varios centenares de participantes, en su gran mayoría jóvenes, en un ambiente sumamente cordial de intercambio de ideas y sensaciones.

La introducción estuvo a cargo de Dani Cerezo, fundador y responsable de Creer Hacer, ONG que crea espacios de encuentro para potenciar y desarrollar el liderazgo a través del intercambio, la capacitación y la construcción colectiva. Dani explicó que conociendo por experiencia propia la situación de barrios y ambientes pobres y de lo que puede hacerse cuando se abren las mentes a oportunidades compartiendo las capacidades de cada uno. Expresó que cuando cada uno de nosotros donamos aunque solo sea una hora semanal a compartir nuestras capacidades con quienes están ansiosos de soñar con un horizonte de innovación, los resultados son asombrosos.

El primer panel, coordinado por Silvia Stang, periodista y voluntaria de De Puertas Abiertas Asociación Civil. , actualmente subeditora del Suplemento Economía del diario La Nación, se abrió con la descripción por parte de Alex Pryor, co-fundador de Guayakí, una empresa que trabaja en conjunto con productores de yerba mate orgánica certificada con el objetivo de conservación ecológica y desarrollo de las comunidades productoras mediante la comercialización de sus productos en mercados de Estados Unidos y Canadá. El emprendimiento consiste en un modelo empresarial cuyas utilidades constituyen un medio y no un fin, y que permiten la realización de un objetivo social de inclusión de los productores de las naciones vecinas que constituyen la mata Paranaense, creando un mercado en una cultura diferente. El objetivo ecológico del proyecto es restaurar 60.000 has hasta el año 2020. El proyecto funciona a pleno desde hace varios años con un éxito comercial y social considerable.

El segundo participante, Juan Carlos Larena, de Chile, es ejecutivo asesor de empresas “B” con 60.000 miembros. Su emprendimiento “Late” de producción y distribución de productos de consumo masivo, en especial agua embotellada y productos lácteos. Dona el 100% de las utilidades a organizaciones de atención de niños con riesgo social. Expresó su convicción de que no sirve donar si no se le da a la donación otras perspectivas de apertura de horizontes. Por lo tanto, en conjunto con otras organizaciones con fines similares integran un capital y comparten los beneficios para aplicar a sus obras sociales, recibiendo más las que más oportunidades ofrecen.

El tercer participante, el Dr. Jorge Gronda, es creador del sistema de salud SER en la provincia de Jujuy para poblaciones de bajos recursos. El sistema trata de borrar las diferencias en el trato entre el hospital público y el consultorio privado. Fue en principio un sistema voluntario, y se transformó en sustentable por ingresos mínimos, dando un trato humano a los pacientes. Gronda mencionó que los sistemas de salud privados son sistemas financieros, no sistemas de salud, cosa que él trata de evitar. Pero que son sistemas perfectamente factibles cuando se lo considera no un negocio sino un servicio.

El cuarto participante, Diego González Carvajal, emprendedor social de Ashoka que creó Interrupción, un modelo donde una comunidad de personas y organizaciones trabajan para construir un futuro sostenible a través del consumo responsable, el desarrollo sustentable, las granjas orgánicas y el comercio justo. Internalizan los costos sociales de la agricultura a fin de que el conjunto empresario sea ecológicamente sustentable. Operan en distintas regiones del país y de Chile con un número de productores con inquietudes ambientales y sociales, operando sin intermediarios. Puntualiza que tercerizan todo lo que no conlleva principios sociales. Es una empresa exitosa que factura U$ 40 millones por año y crece a un ritmo del 100% anual. En cuanto al futuro, están encarando los problemas de la logística que es siempre muy contaminante; están haciendo desarrollos con la empresa Tesla, la productora de vehículos eléctricos para generar transporte sustentable. Y están encarando el reciclaje de residuos orgánicos de las regiones para producir compost para la fertilización de las producciones de las zonas donde se generan esos residuos. Diego comenta que este tipo de empresa es más eficiente y con más resiliencia ante las crisis. Son más proclives a retener talento y colaboradores, al tiempo que son más receptivas del ‘crowdfunding’ al momento de integrar capital. Según Diego, el leit motiv de una empresa social debe ser colaborar, compartir e integrar los distintos intereses de la comunidad en sus distintos sectores.

Después de una agradable intervención de la cantante Vale Gastaldi con canciones de textos inspirados en la filosofía personal y social que constituyen la esencia de todos los proyectos comentados, se inició la Tercera Sección del encuentro, con charlas sobre “innovación disruptiva”. Moderador fue Yoyo Riva, entre otras cosas co-fundador de SociaLab en Argentina , plataforma de apoyo a empresarios con impacto social en varios países de Latinoamérica.
La primera intervención de esta segunda sección tuvo como protagonista a Ezequiel Escobar, uno de los fundadores de uSound, un software que se instala en los Smartphones y permite que estos funcionen como un audífono digital o un sistema de streaming para hipoacúsicos y no oyentes. Su objetivo es facilitar la integración social de personas con problemas auditivos permitiendo mejorar su calidad de vida en aspectos esenciales como la comunicación y la educación. El sistema funciona con un alquiler mensual de muy bajo costo y que, por lo tanto, permiten a usuarios de muy bajos recursos evitar otras alternativas, para muchos prohibitivas, como los audífonos digitales. El objetivo de la empresa no es obtener un gran lucro, sino hacer posible que, en especial los niños y adolescentes hipoacúsicos de bajos recursos tengan acceso a una educación no diferencial.

El segundo orador fue Rob Nail, es CEO y fundador asociado de Singulariy University, de Silicon Valley, CA, EE.UU. Su misión es educar, inspirar y darles la posibilidad a líderes de todo el mundo de que comprendan las tecnologías que cambian exponencialmente y sepan cómo aplicarlas para enfrentar los grandes desafíos de la humanidad. Los alumnos trabajan en un proyecto que se realiza en equipo en el que deben elaborar una idea que afecte a mil millones de personas en 10 años. Los proyectos no se llevan a cabo solo en Silicon Valley sino en otros laboratorios del mundo; de los 35 proyectos en curso, 10 son de fuera de los EE.UU. Lo importante es la democratización de la tecnología que, debido a la velocidad de su desarrollo y su distribución predominantemente en los países desarrollados, no nos da tiempo para educarnos, ampliando así la brecha tecnológica, económica y social.

El segundo panel fue sobre Charlas sobre Colaboración Social, coordinado por Sergio Elguezábal, un periodista y editor de radio y tv y conductor de los programas Efecto Mariposa y Sábado Verde. También es conferencista en temas de comunicación, el medio ambiente, y la sustentabilidad.

Participó en este panel Silvia Flores, directora ejecutiva de la Cooperativa Barrio La Juanita, que se originó a partir de un grupo de personas que deciden decirle “no” a los planes sociales para apostar al cooperativismo barrial, integrándolos y demostrándoles que encontrar una oportunidad laboral era algo posible. También fue parte del panel Vicky Viel Temperley, directora de Fundación Donde Quiero Estar que trabaja para optimizar la calidad de vida del paciente oncológico y la de su familia. Los objetivos son ayudar al paciente a transitar cada sesión de quimioterapia, brindar contención, información y estrategias para afrontar la enfermedad, y transformar la espera pasiva en una actividad compartida y creativa. Y finalmente Jorge Estrada, elegido a Ashoka por su trabajo en la promoción y desarrollo de un espacio que permite imaginar y construir una vejez y una mejora significativa de la calidad de vida de los adultos mayores. Su proyecto Papelnonos consiste en alentar en actividades musicales y recreativas a personas de edad, a partir de instrumentos cuyo canal sonoro está construido de papel; de allí el nombre del proyecto. Presentó un conjunto de unos 20 ancianos de entre 80 y 85 años, que representaron una serie de composiciones incluyendo música, baile y canto con una alegría y una energía que impactaron a la audiencia. Esta, que como se dijo al principio estaba constituida en su gran mayoría por jóvenes, se entusiasmó fervientemente con un espectáculo musical fuera de lo común que generó una emocionante ovación final. Papelnonos ha integrado a más de 4500 personas mayores en 6 países.

El cuarto panel, Cambio de paradigmas, tuvo dos oradores y fue coordinado por Mati Kelly, co-fundador de Sumatoria, y ha estado colaborando con el gobierno de la ciudad de Buenos Aires y en la fundación Energizar, y actualmente, trabaja como director general en Ashoka Argentina, Paraguay, y Uruguay.

El primer orador fue Pedro Tarak, co-fundador de Emprendia, empresa de comunicaciones, sustentabilidad y regeneración de ecosistemas con alcance latinoamericano. También es co-fundador de Sistema “B” en Santiago, Chile, creado para promover un nuevo sector económico integrado por “Empresas B” que busca resolver problemas sociales y ambientales tanto a nivel local como global. Expresó que el paradigma de la innovación lo llevamos en el ADN tanto como la alegría, la felicidad, y otras ansiedades profundas. Lo principal es poner al servicio de todos nuestras singularidades y complementariedad. La humanidad trabajó siempre sobre la base de buscar el crecimiento infinito, pero ahora se da cuenta de que, por el contrario, debemos trabajar en un escenario de finitud, lo que conduce a un cambio de lógica y de paradigma del yo incorporado a los otros, y de allí a la tierra. Nacemos de la tierra y volvemos a ella en un ciclo de tierra>yo>tierra, integración en el todo del valor de cada uno, es decir, para el todo desde las partes: gobierno, empresa, sociedad. En el nuevo paradigma empresario el lucro es una herramienta y un indicador, no un objetivo exclusivo. Es preciso realizar una evaluación de impacto integral de cada una de las partes y hacia todas las partes. Una visión de 360º. De allí la empresa “B” que está comprometida legalmente a responsabilizarse del medio ambiente y en cuyo balance se internalizan los costos ambientales y sociales. Son empresas que crean comunidad, puesto que integran los intereses de todas las partes creando valor público, equidad, regeneración. Los economistas y capitalistas pensaron siempre en la economía, mientras que en lo social eran “los otros” los que pensaban. Pero se trata de un proyecto de largo plazo. Tan es así que dentro de 300 o 400 años no se recordarán nuestros nombres pero sí se recordará que 300 o 400 años antes pudimos cambiar un paradigma que finalmente salvó a la humanidad. No se trata de crear la mejor empresa del mundo, sino la mejor empresa para el mundo.

El segundo panelista fue Joan Melé, subdirector general de Triodos Bank en España y vicepresidente de la Fundación Triodos. El Banco propone aplicar la consciencia al ahorro, el gasto y el uso de dinero para así construir la base de una nueva economía humanizada y no mecánica. El dinero es una relación entre seres humanos que satisface la vocación de libertad, ya que con libertad y amor se llega a la creación. El materialismo hace siglos que nos viene induciendo el principio egoísta del yo-yo, en lugar del nosotros. Hay que redescubrir la dimensión espiritual del dinero, que es lo que nos permite ganarnos la vida y llegar al arte como coronación de la libertad. De allí el concepto de balance ético. Ganar dinero no es el objetivo, sino el resultado o el indicador. Hoy en el mundo se están formando células distintas, lo que falta es darles sincronicidad. Frente a la necesidad, complementarnos; frente a la competencia, colaboración.

Sabemos que el dinero en el mundo sobra, pero solo se usa para obtener utilidades, en lugar de regularlo para que pueda crear y satisfacer necesidades. De aquí y como corolario, según Melé, necesitamos dejar el dinero en bancos que garanticen un uso consciente, ecológico y responsable de nuestros ahorros.

Luego de un agradable intermedio musical se dio inicio a la quinta sección de la reunión titulada Se puede, que moderó Lucas Campodónico, director de Ecomanía y el co-fundador de Greca. Ecomanía es una ONG dedicada a estimular el consumo responsable y promover la responsabilidad conjunta, y Greca trata a concientizar sobre el problema ambiental y demostrar el valor de lo que estamos acostumbrados a tirar. También inició el proyecto GreenBondi, el colectivo (social) verde que también aboga por un cambio de paradigma.

En el panel presentó su proyecto Gabriel Marcolongo co-fundador de Incluyeme.com, un portal de empleo inclusivo enfocado en la incorporación laboral de personas con discapacidad, que cuenta con presencia en Argentina, Chile, Perú, y Venezuela. Buscan integrar personas al mundo del trabajo, actuando como un medio facilitador y nexo entre diversas fundaciones dedicadas al tema y las empresas que deseen incluir entre sus contrataciones a personas con discapacidad o que estén actualmente relegadas del mercado laboral por cuestiones ajenas al talento.

Otro integrante del panel fue Gino Tubaro joven inventor quien nació en 1995 en Buenos Aires y co-fundador de Darwin Research, una compañía que investiga y desarrolla aplicaciones de alto impacto social mediante el uso de la tecnologías disponibles. Exploran el alcance y aplicaciones posibles de tecnologías tales como la impresión 3D, criptomonedas, realidad virtual, drones, robótica, energías alternativas y política 2.0. Hasta el día de hoy, se han creado 4 prototipos de prótesis de mano completamente funcionales en uso.

Otro integrante del panel fue Roi Benitez, co-fundador de La Costurera, empresa social que empodera al sector textil con capacitación, fortalecimiento de las competencias fomentando el desarrollo socio-laboral e inclusión social. Tienen los objetivos de divulgar la sostenibilidad en la industria de la moda y apoyar la transferencia de conocimiento entre los consumidores, fabricantes, distribuidores y marcas. La Costurera es una Empresa B certificada.

German Doin es el director de la película La Educación Prohibida y referente del proyecto Reevo. La Educación Prohibida es una película documental que se propone cuestionar las lógicas de la escolarización moderna. Germán es miembro de la red de Ashoka. Reevo es una red de educación alternativa para aprender, compartir, y accionar colectivamente en una comunidad global de educación alternativa.

Emiliano Kargieman, otro integrante del panel, es el CEO de Satellogic, una empresa que desarrolla tecnología espacial, y que puso en órbita el primer nanosatélite de la historia Argentina. Su objetivo es democratizar el acceso al espacio para todas las naciones y las personas del mundo.

Con una entusiasta intervención musical por parte de Los Pericos, concluyó este encuentro que dejó abundante material para pensar y meditar, y suficientes ejemplos reales de que la empresa económica-social es posible, que el mundo no tiene necesariamente porqué ir a un apocalipsis de destrucción final ni de daño autoinflingido. Que la competencia debe ser reemplazada por la cooperación. Que las utilidades no tienen que ser un fin de la empresa sino un indicador numérico de cómo funciona y una herramienta para ampliar las fuentes de riqueza y expandir las posibilidades para todos y cada uno de los miembros de la humanidad.

Sobre Jorge Casale 211 Artículos
Ingeniero Químico, Univ. de Buenos Aires M.S. en Tecnología de Alimentos, Univ. de Georgia, EEUU Miembro del Comité de Normas, IFOAM (Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Orgánica) Miembro Fundador MAPO (Movimiento Argentino para la Producción Orgánica) Editor del blog sobre producción orgánica y sustentabilidad: www.allorganics21.blogspot.com Ex-Director Técnico CITIL (Centro de Investigaciones de Tecnología Láctea) y Ex. Coordinador Centros de Investigación, INTI, Argentina Primer productor y exportador argentino de prendas para bebe en algodón orgánico.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*