Las moratorias sobre los cultivos transgénicos.

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Dejando a un lado la discusión sobre las virtudes o perjuicios de los productos transgénicos para la salud, sabemos que el problema de quienes reclaman la implantación de moratorias contra el cultivo de transgénicos versus aquellos que reniegan de tales medidas legislativas por razones de rendimientos económicos es complejo y que la controversia es cada vez mayor en varias partes del mundo.

Imágen: sustainablepulse.com
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Por una parte no hay dudas de que los cultivos transgénicos aumentan los rendimientos de los cultivos, lo que se traduce en beneficios económicos – beneficios que pueden existir o no según el cuadro completo de situación de cada cultivo en un lugar determinado. Por otra parte existe un problema de mercado ya que los países importadores en su mayoría sienten fuerte prevención contra los mismos.

Cultivados o espontáneos, en el caso de los vegetales exógamos (aquellos en los que la polinización es abierta) el transporte del polen, ya sea por el viento o por los animales u otros medios naturales o no, lleva a la polinización cruzada indeseada por los productores y por los mercados opuestos a los transgénicos. Por lo tanto, esto significa un serio perjuicio económico al ser rechazados sus productos en el mercado interno o internacional.

Luego está el problema de que el mencionado aumento de los rendimientos de los cultivos transgénicos proviene muy frecuentemente de que permiten ser rociados con herbicidas a los que son resistentes y así eliminar la competencia de las malezas. Sin embargo, no pueden evitar que la Naturaleza, reaccionando al intento de torcer su brazo, cree supermalezas a partir de aquellos ejemplares más resistentes que, multiplicados una y otra vez, terminan invadiendo los cultivos. Con el resultado de que se deben crear nuevos herbicidasalgunos muy peligrosos para el humano – y mayor contaminación química del ambiente.

Ante estas circunstancias, algunas regiones y aún países declaran moratorias por cinco o más años en el cultivo de transgénicos. Una de esas regiones es la Isla de Maui, en Hawaii. Por supuesto, los ecologistas y los productores orgánicos aplauden esas moratorias mientras que el resto de los agricultores – los convencionales – luchan acérrimamente en su contra. Artículos publicados en FreshPlaza  describen claramente la situación de la agricultura de esta isla del archipiélago Hawaiiano.

Otra región con similares problemas es el estado de Tasmania en la que el gobierno acaba de presentar un proyecto de ley para extender la moratoria por otros cinco años. El proyecto de ley recibió el apoyo del principal cuerpo de agricultores, los apicultores y los Verdes. No así de la TFGA (Asociación de Granjeros y Ganaderos de Tasmania) y los cultivadores de amapolas que quieren tener la posibilidad de acceso a los OGMs.

El gobierno anterior había anunciado que extendería indefinidamente la moratoria de 13 años existente. El estado de libre de OGMs de Tasmania le otorgó a los apicultores el acceso al lucrativo mercado Europeo que se niega a aceptar productos que contengan material genéticamente modificado.

Evidentemente, estamos ante un problema de beneficios y perjuicios según el sector productivo del que se lo mire. Y todo esto sin entrar a discutir si está probado o no la seguridad o el perjuicio de los transgénicos para la salud humana. Una cuestión que ciertamente no es menor, y que llevará años quizás antes de que se llegue a una conclusión.

FuentesConcerns increase over Maui GMO law after Kauai decision | Tasmania to remain free of GMO for at least five more years

Sobre Jorge Casale 211 Artículos
Ingeniero Químico, Univ. de Buenos Aires M.S. en Tecnología de Alimentos, Univ. de Georgia, EEUU Miembro del Comité de Normas, IFOAM (Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Orgánica) Miembro Fundador MAPO (Movimiento Argentino para la Producción Orgánica) Editor del blog sobre producción orgánica y sustentabilidad: www.allorganics21.blogspot.com Ex-Director Técnico CITIL (Centro de Investigaciones de Tecnología Láctea) y Ex. Coordinador Centros de Investigación, INTI, Argentina Primer productor y exportador argentino de prendas para bebe en algodón orgánico.

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