Lo sostenible no siempre es lo justo

Imagen: sharing.org

Queremos aquí llamar la atención sobre un interesante y provocativo artículo por Adela Cortina en el que se expresa que “a menudo se aplica el adjetivo ‘sostenible’ al desarrollo, sustituyendo la expresión ‘desarrollo humano’, que tanto ha costado aclarar, por ‘desarrollo sostenible’. Esto es, a juicio de la autora, un retroceso.

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Según la articulista, el concepto de “desarrollo sostenible” es ambiguo, ya que una cosa sería asegurar la producción continua de bienes en cantidad suficiente, y otra cosa que esa producción sea no solo sostenible sino que satisfaga las aspiraciones de desarrollo humano en todos sus aspectos por medio de una distribución que permita cubrir los aspectos sanitarios sociales, culturales, etc. del grupo humano involucrado. A este respecto menciona como ejemplo lo que ocurre cuando se quiere recortar gastos en partidas en la sanidad, las pensiones, los salarios, la educación o la economía, con la dependencia o la ayuda a los vulnerables, y, según la autora, “cabe siempre la coartada de decir que tal como está resulta insostenible y que es necesario introducir reformas para asegurar su sostenibilidad.

Es verdad que los recursos de la Tierra son escasos y es necesario usarlos racionalmente, manteniendo sus condiciones de reproducción y pensando en las generaciones futuras. Pero “no es lo mismo intentar que el uso de la naturaleza sea sostenible que construir una sociedad sostenible”. ¿Cuál es el límite en la producción y distribución de recursos sanitarios, judiciales, educativos o de bienestar social, por debajo del cual es preciso situarse para hacer posible la renovación? Agrega la autora que “si se recorta tanto que se pone en peligro la vida digna de una parte de la generación presente, entramos en lo que se llamó en un tiempo ‘las elecciones crueles’ entre las actuales generaciones y las por venir, que dejan las manos libres para actuar en la generación presente sin contar con criterios de justicia. La elección es entonces cruel, pero no para quienes toman las decisiones, sino para los que sufren sus consecuencias”

Nosotros opinamos, sin embargo, que en la presente estructura económica mundial, esas ‘elecciones crueles’ no se justifican demasiado – por lo menos no todavía – ya que el problema no es producir suficientes bienes sino distribuirlos en forma más justa. Si bien hay regiones del mundo en las que no hay ni desarrollo humano ni desarrollo sostenible, si se deja de lado la desmedida ambición de los aspectos oscuros de la personalidad de quienes tienen no solo la capacidad de producir sino, además, la aspiración de justicia y equidad del humanismo universal, no tendríamos necesidad de sustituir el término ‘desarrollo sostenible’, por el de ‘desarrollo humano’. Aquello por lo que podemos y debemos bogar es por un ‘desarrollo humano sostenible’ que, por lo menos por el momento, es algo al que todavía estamos en condiciones de aspirar.

Artículo original

Sobre Jorge Casale 211 Artículos
Ingeniero Químico, Univ. de Buenos Aires M.S. en Tecnología de Alimentos, Univ. de Georgia, EEUU Miembro del Comité de Normas, IFOAM (Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Orgánica) Miembro Fundador MAPO (Movimiento Argentino para la Producción Orgánica) Editor del blog sobre producción orgánica y sustentabilidad: www.allorganics21.blogspot.com Ex-Director Técnico CITIL (Centro de Investigaciones de Tecnología Láctea) y Ex. Coordinador Centros de Investigación, INTI, Argentina Primer productor y exportador argentino de prendas para bebe en algodón orgánico.

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