¿No conviene energía más barata?

Si bien la eficiencia energética disminuye su costo, haciendo un cálculo holístico parecería que cuanto más barata sea la energía mayores perjuicios ambientales se producirán porque a menor costo energético menor precio de los productos y mayor consumo de los mismos. Y, consecuentemente, mayor energía fósil consumida y mayores emisiones al ambiente. Esta, por lo menos, es la hipótesis que intenta demostrar el siguiente artículo. 

Imagen: www.escuelapedia.com
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LA EFICIENCIA ENERGÉTICA: UNA AMENAZA PARA EL CAMBIO CLIMÁTICO

(de un artículo por Gerardo Honty, Publicado en Agencia Latinoamericana de Información – ALAI, fecha de publ. Jul.15, 2014, citado por Boletin COMPARTIENDO # 26 – 2014, www.ideas.org.pe)

 

Según BP (2014) el Producto Bruto Mundial crecerá un 3,5% anual hasta el año 2035, pero como la intensidad energética (gasto de energía por unidad de producto) caerá un 1,9% cada año, el mundo consumirá 36% menos energía por unidad producida. Esto es celebrado como un logro, ya que menor consumo de energía significa además menores emisiones. Sin embargo mirado en términos absolutos, las emisiones de carbono aumentarán un 29% en ese período lo cual elevará la temperatura media del planeta unos 4° C.

Suele argumentarse que el crecimiento del Producto Bruto es inevitable, cuando no deseable, y consecuentemente la reducción de la intensidad energética es un beneficio. Sin embargo esto puede tener una lectura inversa: Como los costos disminuyen por efecto de la eficiencia energética, la producción aumenta, los precios de los productos disminuyen y crece el consumo. Es decir, en última instancia, el crecimiento del Producto Bruto estaría en realidad motivado por la eficiencia energética.

Según un estudio del World Energy Council (2004) la intensidad energética cayó sostenidamente desde 1980 a un ritmo promedio de 1,5% acumulativo anual. Esto quiere decir que se ha reducido en un 36% la intensidad energética en los últimos 30 años a nivel global. Sin embargo el mundo duplicó su consumo energético en el mismo período pasando de 6.633 Mteps en 1980 a 12.476 en 2012 (BP, 2013).

 El nuevo reporte de BP antes citado nos trae recuerdos del futuro. Entre 2012 y 2035 la intensidad energética volverá a caer un 36% pero el consumo de energía se triplicará impulsado por un Producto Bruto global que se multiplicará por 10.Esto tiene su correlato en la intensidad de carbono, es decir la cantidad de dióxido de carbono que se emite a la atmósfera por unidad de energía consumido.

Esto no es nada nuevo. Es una verdad que se conoce desde 1865 cuando se advirtió que las mejoras tecnológicas introducidas en las máquinas de vapor lograban un mayor rendimiento, pero no disminuían el consumo de carbón sino que, por el contrario, lo aumentaban.  “Es absolutamente una confusión de ideas suponer que la utilización económica de combustible es equivalente a una disminución del consumo. La verdad es todo lo contrario” escribió (Jevons, 1865). Desde entonces se conoce a este fenómeno como la “paradoja de Jevons” o más modernamente “efecto rebote”.

La eficiencia energética en el uso de combustibles fósiles (o de electricidad si esta es generada a partir de aquellos) no redunda en una reducción del consumo energético ni de las emisiones de carbono, sino que por el contrario las aumentan, tal como lo evidencian los números presentados más arriba. Solo la reducción drástica, en términos absolutos, no relativos, del consumo de fósiles podrá bajar las emisiones.Esto vendrá de la mano inevitablemente de una reducción del Producto Bruto ya que las energías renovables no son capaces de suministrar la cantidad de energía que se necesita para un crecimiento económico como el esperado.

 Suele también argumentarse que el crecimiento del producto es necesario para erradicar la pobreza. No hace falta que muestre números lo mucho que ha crecido el producto bruto mundial en los últimos 50 años y lo poco que ha disminuido la pobreza. Solo mencionaré que en el período que va de 1980 a la fecha, sigue habiendo mil millones de personas sin acceso a la electricidad y dos mil quinientos millones siguen cocinando con biomasa recolectada a pesar de que el consumo energético se duplicó (AIE, 2011).

Comentario del Editor:

Si como sugiere el artículo el aumento del Producto Bruto es indeseable porque al bajar los costos de los productos – sea por la razón que sea – el consumo aumenta y consecuentemente aumentan las emisiones, entonces volvamos a las cavernas y cuidemos de que no se nos apague el fuego…

A este Editor le cuesta mucho dominar su impulso de criticar la cortedad intelectual de este razonamiento. El autor del artículo parece inferir que la pobreza es producto de la malignidad de quienes tienen mayor capacidad de compra, que lo hacen con el único objeto de aumentar la pobreza. Pero la realidad es que los pobres también van a aumentar los perjuicios de las emisiones por los productos que ellos compren en la medida que, por ser más baratos, puedan acceder a ellos. Entonces, ¿qué?, tenemos que evitar hacer los productos más baratos para evitar que los compren lo consumidores de menor poder adquisitivo?

Particularmente, relacionar el aumento de la pobreza con la disminución de los costos de la energía es ya rayano a la insanía. Si el Producto Bruto va a aumentar 10 veces, como dice el autor del artículo, ojalá aumente 100 veces, no diez. El mundo tendrá que seguir aumentando la eficiencia energética de los combustibles indeseables y desarrollar fuentes de energía alternativas que compensen el déficit ambiental para satisfacer la demanda. Que no es cosa fácil. Pero relacionar el aumento de la eficiencia energética en forma directa con los perjuicios ecológicos sería como culpar a la educación pública del aumento de las emisiones que inevitablemente produzcan los establecimientos educativos que tengan que albergar a un mayor número de niños.

Respecto a la “paradoja de Jevons” el autor del artículo parece ignorar que Jacob Stanley Jevons expresó su postulado en 1865 cuando la máquina de vapor sustituyó al caballo. Quizás hoy, un siglo y medio más tarde expresaría el mismo postulado referido a la sustitución de los vapores por los aviones a reacción. Es que el autor del artículo comentado opina que no ha pasado nada en el mundo y la humanidad en ese siglo y medio? Es innegable que estamos contaminando más que entonces y que tenemos que buscar la forma de moderarla. Pero no creo que el autor quiera proponer que volvamos al caballo y las naves a vapor.

Este Editor piensa que en nuestro entorno todo es cuestión de equilibrio. La Naturaleza trabaja constantemente para restablecer los equilibrios de hechos que la desfasan; el hombre tiene que usar su inteligencia para lograr el mismo efecto. En el mundo causamos grandes desequilibrios por el consumo y, sobre todo, por el despilfarro. Pero no es yendo en contra del aumento de la eficiencia energética como disminuiremos el despilfarro. 

Sobre Jorge Casale 211 Artículos
Ingeniero Químico, Univ. de Buenos Aires M.S. en Tecnología de Alimentos, Univ. de Georgia, EEUU Miembro del Comité de Normas, IFOAM (Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Orgánica) Miembro Fundador MAPO (Movimiento Argentino para la Producción Orgánica) Editor del blog sobre producción orgánica y sustentabilidad: www.allorganics21.blogspot.com Ex-Director Técnico CITIL (Centro de Investigaciones de Tecnología Láctea) y Ex. Coordinador Centros de Investigación, INTI, Argentina Primer productor y exportador argentino de prendas para bebe en algodón orgánico.

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