Nuevo Paradigma: El valor social compartido

Imágen: observatoriodelinversor.com
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El mundo ha tenido su propia velocidad de desarrollo más o menos acelerada. En los últimos tiempos el cambio es ya no solo radical, sino de aceleración logarítmica.

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Este desarrollo es infinitamente abarcativo: un cambio genera un árbol de cambios que a su vez es replicado en sucesivas ramificaciones. Y ese desarrollo al que tendremos que adaptarnos o perecer, trae nuevos paradigmas que hace solo algunos años – ni siquiera décadas – eran completamente impensados.

Uno de esos cambios lo causó la revolución industrial. Las reacciones que generó repercuten constantemente, generando hoy nuevos conceptos no solo materiales (como habría sido dable esperar de un proceso tan ligado a lo económico como el industrialismo) sino también filosóficos y éticos.

Por ejemplo, el concepto de muy reciente aparición de la Teoría de la Creación del Valor Compartido o la del Triple Bottom Line que ha dado origen a las Empresas B, las que no apuntan solamente a lograr organizaciones focalizadas en la producción de beneficios económicos, sino que tienden al enfoque de problemas sociales al tiempo que generan utilidades.

Hasta hace muy poco tiempo, aún en entornos económicos y financieros en los que la producción de las utilidades para los accionistas eran no solo el objetivo principal sino el único aceptable aún por legislaciones avanzadas del mundo como la de los EEUU, hoy surgen legislaciones que no impiden que a la par de las utilidades se integren aspectos sociales en todas sus variantes. El objetivo de este tipo de organizaciones – Compañías B o Benefit Corporations – es reconocer que los beneficios antes considerados intangibles como los sociales y ambientales tienen un valor de internalización de los factores que ofrece la Naturaleza y su entorno, que también involucra el nuevo concepto de Triple Bottom Line.

De esta manera, el viejo paradigma de que el Capital era probablemente el único el principal elemento en la creación de riqueza – todos los demás eran simplemente accidentes circunstanciales – se ve modificado por el concepto de Capitalismo Consciente. Este comprende que existe una cadena de valor constituida no solo por valores tangibles, sino también por otros intangibles que van ganado cada vez más predicamento por razones éticas y por razones muy concretas derivadas de reconocer el Valor allí donde se encuentre.

Sobre Jorge Casale 211 Artículos

Ingeniero Químico, Univ. de Buenos Aires

M.S. en Tecnología de Alimentos, Univ. de Georgia, EEUU

Miembro del Comité de Normas, IFOAM (Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Orgánica)

Miembro Fundador MAPO (Movimiento Argentino para la Producción Orgánica)

Editor del blog sobre producción orgánica y sustentabilidad: www.allorganics21.blogspot.com

Ex-Director Técnico CITIL (Centro de Investigaciones de Tecnología Láctea) y Ex. Coordinador Centros de Investigación, INTI, Argentina

Primer productor y exportador argentino de prendas para bebe en algodón orgánico.

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