Opiniones discordantes tras firma de acuerdo en COP21

Más allá de la información “oficial”, hubo disconformidad por parte de la sociedad civil, sus voces se oyeron en la cumbre alternativa ZAC.

doyou

Si bien la firma del documento final fue celebrada como un gran logro aunque también hubo gran decepción para quienes aspiraban un compromiso de metas mucho más ambiciosas. A continuación citamos el fundamento y puntualmente algunas de estas opiniones:

  • Se juzga que el acuerdo alcanzado en la cumbre del clima de París es insuficiente al carecer de herramientas necesarias para luchar con eficacia contra el calentamiento global y que ha desoído las luchas ciudadanas que ya están haciendo frente al cambio climático.
  • Se ha perdido una oportunidad de reforzar e internacionalizar un cambio de modelo basado en las energías renovables, que mantenga bajo tierra el 80% de los recursos fósiles, frene la industria extractivista y se ajuste a los límites planetarios. Se ha optado en cambio por consagrar la mercantilización del clima y las “falsas soluciones”.
  • La justicia climática, la descarbonización, la financiación adecuada, los derechos humanos, la perspectiva de género, los refugiados climáticos son muchos puntos fundamentales que se han tocado pero que han quedado fuera del texto final.
  • Se ha optado por la fórmula con menor fuerza legal, un “acuerdo”, para un texto peligrosamente vago y abierto en el que los compromisos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero no son vinculantes. La revisión de los compromisos se hará cuando estemos cerca de haber emitido ya una cantidad de GEI que implicaría superar el límite de 1,5 grados.
  • La fundamental meta de la descarbonización de nuestras economías ha acabado en una referencia a la necesidad de alcanzarlas “lo antes posible” y de “un equilibrio entre las emisiones antropogénicas y las fuentes y absorciones por sumideros de los gases de efecto invernadero”. Es decir que el cumplimiento de los compromisos dependerá de la compensación de las emisiones, en vez de a su reducción significativa por medio de un cambio en la forma de producir y consumir.
  • El texto no contempla las emisiones generadas por el transporte aéreo y marítimo, abre la puerta a trucos contables en el cálculo de las emisiones y deja sin amparo luchas como la desinversión en combustibles fósiles y el freno del fracking y las arenas bituminosas.
  • El acuerdo mantiene además los mecanismos de mercantilización del clima inscritos en anteriores tratados, como los mercados de carbono, que favorecen la especulación y la política del talonario frente a los esfuerzos reales de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
  • Tampoco hay mecanismos que garanticen la financiación. La provisión de fondos para la adaptación de los países más vulnerables ha quedado relegada a una intención de la cumbre, y no a un acuerdo vinculante. Además gran parte de esta financiación podrá ser usada para impulsar las citadas “falsas soluciones”, como la geoingeniería o la captura y almacenamiento de carbono, lo que supone una gran traba al desarrollo de las energías renovables.

angel

 

Conclusiones

  • Los elementos más interesantes figuran sólo en el preámbulo, es decir, en la parte declarativa que carece de fuerza legal. Es el caso de la apelación a “muchos mayores esfuerzos de reducción” de las emisiones. Esto convierte el acuerdo en algo más parecido a una declaración de intenciones que a un texto a la altura del reto que supone el cambio climático, en clara contradicción con el origen de las negociaciones climáticas y el propio sentido de las Naciones Unidas.
  • La agroecología, la soberanía alimentaria, la movilidad sostenible y la desinversión en combustibles fósiles pondrán en evidencia el grado de compromiso de los líderes políticos. Solo un cambio genuino en el modelo de producción y consumo mitigará de forma eficaz el calentamiento global.

Para organizaciones civiles como Ecologistas en Acción no es momento de bajar los brazos ni de caer en el pesimismo en la lucha contra el cambio climático. Lo sucedido en París muestra la necesidad de seguir presionando para que se tomen las medidas necesarias frente a un acuerdo que, de momento, no garantiza los cambios necesarios. También subraya la importancia del empoderamiento de la ciudadanía frente al calentamiento global con luchas como las articuladas contra el TTIP, el fracking o la energía nuclear.

Fuente: Ecologistas en Acción

Imágenes:  ConexiónCOP Agencia de noticias under a Creative Commons Licence

Sobre Mariana Pistarini 16 Artículos
Co-Fundadora de Red Sustentable, vuelca su interés por la consciencia ambiental y la sustentabilidad a través de este proyecto, cumplió los requisitos en la formación "Liderando el Desarrollo Sostenible de las Ciudades" certificado por el INDES ( instituto Interamericano para el Desarrollo Social y Económico) , Promotora de plan Pro-Huerta, INTA Tigre, se ofrece para asesorar en instituciones educativas y a nivel familiar. Es Eutonista y formada en diversas prácticas de autoconocimiento y bienestar holístico a través del trabajo corporal. Dirige su espacio profesional Eutonus en Bella Vista, Buenos Aires.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*