Semillas y Biopiratería – Biodiversidad y Recursos Genéticos

Consideraciones sobre el comunicado de prensa de La Vía Campesina, por Gilberto Schneider – Jul.8, 2014

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(Ginebra, 7 de julio de 2014) El Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura (TIRPAA) cumplió su décimo aniversario el día 3 de julio. Lleva una década reconociendo los derechos de los campesinos a utilizar, intercambiar y vender sus semillas. Ofrece una base para organizar la forma de compartir las semillas de los campesinos de 131 países que, haciéndolo, contribuyen de forma esencial a la seguridad alimentaria mundial. Teniendo en cuenta la intensificación del cambio climático, las semillas locales son, muy a menudo, la única manera de garantizar las cosechas, mientras que las variedades desarrolladas en los laboratorios son incapaces de adaptarse al mínimo cambio no previsto.

Sin embargo, la industria no siempre ha valorado debidamente la deuda contraída, utilizando de forma gratuita las semillas de los campesinos para luego revenderlas. Por el contrario, al patentar los elementos biológicos basados en los genes de las variedades que los campesinos han donado desinteresadamente y no respetar el derecho a compartir el beneficio obtenido, el tratado no es capaz de lograr repartir el beneficio. Más aún, los semilleros al patentar las características de las variedades obtenidas por los campesinos, estos pierden el derecho de utilizar las semillas que han donado desinteresadamente.

Sin un mecanismo eficaz que garantice los derechos de los campesinos y que distribuya los beneficios, y sin mecanismos concretos contra el patentamiento de la vida, los bancos de semillas del Tratado se convertirán en un patrimonio común de la biopiratería.

La Vía Campesina apela al Tratado Internacional de las Semillas a rechazar la biopiratería

Comentario:

El patentamiento de la vida en cualquiera de sus formas – incluyendo las semillas y los genes – debería desterrarse del campo del derecho. En todos casos, aún si las características noveles de una variedad hubieran sido obtenidas a costa de enormes inversiones en laboratorios de genética, conceptualmente el procedimiento solo difiere de la creación de una nueva variedad por paciente selección y cruzamientos por los campesinos. Si esta paciente selección  conduce a propiedades deseables en una nueva variedad y el campesino la dona desinteresadamente, la industria semillera no tiene derecho a gozar gratuitamente de esos beneficios y, menos aún lo tiene si mediante un patentamiento impide al campesino usar su semilla cuyos genes permitieron al laboratorio crear una variedad de características deseables.

Sobre Jorge Casale 211 Artículos

Ingeniero Químico, Univ. de Buenos Aires

M.S. en Tecnología de Alimentos, Univ. de Georgia, EEUU

Miembro del Comité de Normas, IFOAM (Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Orgánica)

Miembro Fundador MAPO (Movimiento Argentino para la Producción Orgánica)

Editor del blog sobre producción orgánica y sustentabilidad: www.allorganics21.blogspot.com

Ex-Director Técnico CITIL (Centro de Investigaciones de Tecnología Láctea) y Ex. Coordinador Centros de Investigación, INTI, Argentina

Primer productor y exportador argentino de prendas para bebe en algodón orgánico.

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